La subida de impuestos en 2015 a la venta de pisos usados dispara las operaciones

- Las transacciones de inmuebles de segunda mano crecieron un 22,6% en agosto.

La reforma fiscal que está en pleno trámite parlamentario en el Senado penalizará a los inmuebles de segunda mano que se vendan en 2015, lo que ha provocado un aluvión de ventas de viviendas de este tipo en los últimos meses, según los datos publicados este martes por el Consejo General del Notariado. La subida de impuestos en estos casos llegará mediante la supresión de los coeficientes de abatimiento y corrección monetaria, dos bonificaciones fiscales que en la actualidad rebajan la factura en el IRPF de las plusvalías generadas por la venta de bienes patrimoniales, como inmuebles y acciones, comprados hace años.

La factura fiscal se elevará, sobre todo, para las viviendas compradas antes del 31 de diciembre de 1994, ya que se podían aplicar tanto los coeficientes de abatimiento como los de corrección monetaria. Imagine que compró un piso en 1978 por 6.000 euros y lo vende por 120.000 euros. Si la transacción se efectúa antes del próximo 31 de diciembre, la factura fiscal será de 6.595 euros en el IRPF. Sin embargo, si decide vender a partir del próximo año, deberá pagar a Hacienda 26.240 euros por el mismo piso: casi 20.000 euros más.

Ante el inminente castigo fiscal, las transacciones de pisos de segunda mano se dispararon un 22,6% en agosto respecto al mismo mes de 2013, pese a que las operaciones en apartamentos nuevos, a los que no afecta la reforma fiscal en este punto, se hundieron un 17% en el mismo periodo. En conjunto, las ventas de viviendas aumentaron un 13,9% en el octavo mes del año y los precios bajaron un 8,6%, una tendencia que podría ir a más.

«Las viviendas compradas antes de 1995 suponen la mayor parte del parqué inmobiliario en España. La medida está inflando artificialmente las ventas antes de que la reforma fiscal entre en vigor, como ya ocurrió con la eliminación de la deducción por vivienda habitual y la subida del IVA para la construcción de obra nueva en 2013. A los propietarios les interesa vender cuanto antes para pagar menos impuestos, así que ello provocará una bajada en el precio de los inmuebles de segunda mano antes de 2015», explica el director del gabinete de estudios de Pisos.com, Manuel Gandarias.

Por su parte, Álvaro García- Lomas, asociado senior en el despacho de abogados Cuatrecasas, destaca que el interés por vender ha aumentado desde que el Gobierno presentó la reforma fiscal en junio.

De esta forma, la eliminación de las dos bonificaciones golpeará con mayor fuerza a las ventas de aquellos inmuebles que se adquirieron hace más años. Por un lado desaparecerá la corrección monetaria que se aplicaba para eliminar el efecto de la inflación sobre la revalorización del precio de los activos inmobiliarios, con el objetivo de que en caso de vender una vivienda comprada hace años el contribuyente tributase solo por la plusvalía «real» generada. De hecho, en los Presupuestos Generales del Estado de 2015 ya no aparecen los coeficientes por los que se actualizaba todos los años esta bonificación.

Desde Hacienda se achaca el fin de la corrección monetaria al entorno de baja inflación de la economía española en la actualidad.

En cuanto a los coeficientes de abatimiento, reducían aún más la factura fiscal para la venta de aquellos bienes patrimoniales (tanto acciones como viviendas) comprados antes del 31 de diciembre de 1994. Estos instrumentos se calculaban sobre la plusvalía generada entre esta fecha y el 19 de enero de 2006.

El fin de ambas reducciones también afectará a las donaciones. Por ejemplo, si una madre adquirió su vivienda en 1984 por 60.000 euros, decide regalársela a su hijo y la vivienda ahora tiene un precio de mercado de 300.000 euros. Si esta operación se realiza este año, tributará en el IRPF por 16.674, 90 euros. En caso de que la operación se produzca en 2015, el Fisco se quedaría 56.480 euros.

Eso sí, se mantienen algunas excepciones. No tributarán los contribuyentes mayores de 65 años que vendan su vivienda habitual ni aquellos que utilicen la plusvalía para la reinversión en otra vivienda en la que residan.

Compensación parcial

Junto a este «hachazo fiscal», la reforma bajará en 2015 el tipo del IRPF a las plusvalías de hasta 6.000 euros al 20%, a las de entre 6.000 y 50.000 euros, al 22%, y a las superiores, al 24%. Si bien este guiño no compensará a la mayor parte de los afectados por el nuevo marco, hay algunas excepciones. Por ejemplo, los que deseen vender inmuebles comprados hace uno o dos años, en el improbable caso de que sus viviendas se hayan apreciado bastante en este periodo, pagarán menos impuestos en 2015 que en la actualidad por la bajada de IRPF, ya que los coeficientes apenas rebajaban la factura fiscal en estos casos.

«Al afectar a inmuebles, acciones o al rescate de fondos, la medida puede parecer que perjudica a las rentas altas, pero hay muchos casos en los que no será así. Imagine un ciudadano que pierda su empleo y se vea obligado a vender su casa, comprada antes de 1995, para pasar al alquiler: además del despido deberá afrontar una factura fiscal enorme», resuelve Luis del Amo, secretario técnico del REAF.

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